Muga deitzen da Pausoa

In this collaboration with Maider Oleaga, in Zazpi T’erdi we were in charge of the cinematography (David Aguilar), editing (Pello Gutiérrez) and the Super8 shooting (Iñaki Sagastume)

Theatrical release in the Basque Country: May 24th 2019

Sinopsis:
Two women will met at an apartment in San Sebastian, one is alive and she is the filmmaker, the other one is called Elvira Zipitria Irastorza, and she died in 1982.
The filmmaker will find out very soon that Elvira run the first Basque clandestine school in that same apartment, for 30 years, under the harsh Franco dictatorship.
She made a huge effort to protect Basque language and culture in different fields. And despite her pioneering work, she is not much known in the Basque Country or elsewhere.
The filmmaker, stunned and hungry to know more, starts researching to find out who that woman was. The quest won’t be easy, as she will encounter many closed doors. And so she starts different types of research methods, one of the main ones being making the film itself.

Production companies: Izar Films, REC Grabaketa Estudioa, Maider Oleaga and Gariza Films.
With the collaboration of Zazpi T’erdi and Filmotive
A project from the Ikusmira Berriak programme
With the support of the Basque Government

Distribution: Atera Films

Genre: Documentary. Essay-film
Format: 4K
Sound: Stereo
Running time: 79min
Year: 2018
Language: Basque and spanish
Screening format: DCP

Participants: Maider Oleaga, Miren Tirapu, Anton Mendizabal, Kontzita Beitia

Director: Maider Oleaga
Script: Maider Oleaga
Editing: Pello Gutierrez, Maider Oleaga
Cinematography: David Aguilar Iñigo
Super8: Iñaki Sagastume
Sound: Luca Rullo
Music: Stéphane Garin, Stephan Mathieu
Producers: Maider Oleaga, Izaskun Arandia, José Luis Rubio

Awards
-Premi al Millor Documental. Zinemaldia.cat Barcelona

Festivals
-56º Festival Internacional de Cine de Gijón 2018. Sección Llendes
-Espanoramas. Buenos Aires. Argentina. 2019
-Zinemaldia.cat Barcelona
-XV Play-Doc, Tui. North by northwest. Galicia. 2019

La directora Maider Oleaga regresa a Euskadi y se instala en una casa que le depara una sorpresa, una misteriosa conexión con una mujer de nombre para ella hasta entonces desconocido: Elbira Zipitria. Una placa en su edificio la conmemora, pero poco o nada se conoce de ella. En Muga deitzen da Pausoa (Paso al límite) vemos el resultado de meses de investigación a través de su íntima relación con los espacios del que fuera escuela de enseñanza clandestina de euskera durante la dictadura franquista. Pronto su interior iluminado mínimamente por la luz que se filtra por las ventanas cobra un nuevo sentido. Un sentido de lugar social cerrado sobre sí mismo en el que la transmisión de la tradición es posible para evitar la descomposición de toda una comunidad y su cultura. La propia directora se incluye en el film, utilizando su cuerpo como vehículo para evocar la presencia espectral de Elbira, pero también para realizar una serie de ejercicios performativos interactuando con la luz y las paredes del apartamento y otros objetos ante la cámara. La proyección de antiguas fotografías otorgan la dimensión social y revelan el invisible vínculo con el pasado de sus rincones. Oleaga pretende capturar la figura de la maestra a través de ella misma, de la casa —de lo que descubre con su mirada—, pero también de la ausencia y de lo que está fuera de campo, en el exterior de ese recinto reclusivo de límites opresivos.

El lenguaje y su importante conexión con la identidad no sólo individual sino también colectiva aparece recurrentemente. Desde la narración en off se escuchan los ejercicios de relaciones de palabras a la manera que haría una maestra del idioma con sus alumnos. Un idioma que siendo hispanohablante hace que se escapen absolutamente matices imposibles de explicar y perdidos en la traducción de una obra enteramente rodada en euskera. El naturalismo de la descripción visual de los espacios fragmentados lleva a lo fantasmagórico con la ambigua identificación de la propia directora con Elbira. El espacio negativo de la composición de los planos, la fractura del campo visual a través de las paredes y marcos de las puertas transmiten la ambivalencia de la presencia y de la ausencia hasta que Maider y Elbira se confunden. El compromiso formal es completo, nunca abandonando el interior de la casa que sirve como medio personal de descubrimiento, artefacto temporal que encierra la esencia de la figura sujeto de estudio y puente con la memoria histórica. ¿Qué había más allá de sus paredes durante el período de tiempo en que fue habitada por su anterior dueña y mientras realizaba sus clases a grupos de niños y adultos? ¿Qué sonidos se podían escuchar provenientes del exterior?

Las propias palabras de Elbira Zipitria marcan el paso y la estructura. La recreación del pasado deja paso a la memoria para acabar de confundirse en un único todo, una única creación global que describe la personalidad, el compromiso político y la creación de un espacio de libertad en el que se atesoran recuerdos compartidos. También llega la sublimación discursiva y formal de la película con unos planos tomados usando una cámara Super 8. La textura de la imagen y los colores que capturan este soporte fotoquímico contienen en esencia dos herramientas clave para la directora en su aproximación a este ensayo —la luz y el tiempo—, que trasladan automáticamente a otras épocas y permiten desentrañar nuevos matices en lugares ya conocidos. Desnudas de adornos las paredes, de muebles y otros tótems, Oleaga desprovee de símbolos accesorios para buscar en el vacío todo aquello que ha ido transformando durante el metraje con su punto de vista. La directora desaparece para llenar todo el espacio de la casa ahora transformado por dos ausencias. Elbira Zipitria será recordada.
Ramón Rey (Cinemaldito)

Clipping:
Ramón Rey, Cinemaldito: Here
Lander Arretxea, Argia: Here
Joan Sala, Filmin: Here
Mikel Zumeta, Zuzeu: Here
Laura Gomez, La Primera Piedra: Here